Iba a escribir un artículo un tanto incendiario a propósito de un momentazo que acabo de vivir, pero supongo que no sirve para nada, asi que me pondré con mi canto budista a desear cosas buenas para mi.

El ser humano es una especie que escapa a mi comprensión y sé que por mucho que se nos estudie nadie llegará a nada. Llegado a este punto casi preferiría mantener una relacón con mi gato, es llorón, cobardica, sólo me quiere porque le alimento, pero sé que puedo esperar de él. Se irá a dormir conmigo los días que le apetezcan, por las mañanas cuando me levante me ronroneará y seguirá por la casa, muchas veces se me quedará mirando con la lengua fuera, se morderá las uñas (como yo) y lo más importante es suave y gracioso.

Ains fuck them up