Léeme los labiosLéeme los labios

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lunes 14 enero 2019

Kiss Kiss

Los besos, a veces duelen y, aún así, me encanta besar. Y supongo que eso resume mi vida y mi filosofía vital.

La vida duele y aun así me encanta vivirla. Y mi vida, por muy desastrosa e imperfecta que sea, es mía.

Es curioso como en Navidad suelo sentir envidia, de mis amigas principalmente, por tener familias estupendas, novios y suegras adorables que les regalan de todo. Envidio que no tengan que trabajar festivos y me da por culo sentirme la amiga pringada cuya madre está muerta, que está soltera y que trabaja como una mula. Lo curioso del tema es que no creo que me cambiase por ninguna.

Supongo que por fin estoy aprendiendo a quererme, a sentirme un poquito más a gusto en mis zapatos, a darme cuenta de mis cualidades y dejar de mirarme con ojos únicamente críticos. Quizás estoy consiguiendo todas esas cosas porque he soltado lastre. Es una putada darte cuenta de que la persona a la que más has querido nunca era una persona que no te convenía y que lo mejor que ha podido pasar es que vuestra relación acabase.

No voy a decir que la soledad siempre sea fácil, pero quizás, a veces, es necesaria.

domingo 16 diciembre 2018

Historias de Tinder

Después de unos meses soltera me decidí a abrirme un perfil en Tinder. La verdad es que con amigas casadas y con niños (o en búsqueda activa de churumbel) y un trabajo a turnos, es complicado conocer a gente.

Creo que mi perfil de tinder refleja bastante bien quien soy. Salgo mona en las fotos pero no son una estafa (no llevo 500 filtros) y además hablo (me dan por el ojete las personas que sólo ponen fotos y no cuentan nada).

En estos meses he quedado con mucha gente, cosa que no reconozco, porque aunque no me he liado con casi nadie, los tíos se sienten intimidados si les cuentas que has conocido a bastantes. He quedado con tantos porque yo tengo pocos filtros. Es decir, como no estoy en "búsqueda activa de pareja" sino que lo he usado como manera de conocer personas y para salir cuando me aburría en casa no he sentido la necesidad de ser exigente. He quedado con gente con la que apenas había hablado, con gente que por foto parecía fea (a veces han sido peor y otras me he llevado agradables sorpresas) y en general he tenido "citas" estupendas y algunas que han durado lo que he tardado en terminarme la bebida.

Hace poco quedé para un café con un jovencito y hablando hablando le conté alguna de las anécdotas y me dijo que no sabía cómo seguía quedando con gente despúes de las cosas que me habían pasado. Me sorprende que él se traumatice más que yo, que he sido la protagonista de la historia. Supongo que es algo bueno que tengo, a pesar de los palos recibidos en la vida, sigo tomándome las cosas con deportividad.

Luego está el hecho de que tengo un montón de anécdotas y que me hacen reír un montón. Me gustaría ponerlas aquí, pero me da una pereza tremenda transcribirlas, además de que creo que pierden gracia sin la entonación adecuada. No descarto compartirlas con vosotros, al menos las más graciosas.

domingo 9 diciembre 2018

Móvil Down

La vida es que en un día súper divertido, en el último momento, tu móvil se caiga y se escoñe. La verdad es que es en otras circunstancias estaría rasgándome las vestiduras, pero supongo que estoy relativizando y que tampoco es que pueda hacer mucho un domingo por la tarde.

Veo pasar el domingo y dejo que la resaca se escape, no necesito esa compañía. Mi gato suspira a mi lado y yo no puedo evitar sonreír, porque la vida también es sonreír en los malos momentos.

A veces, lo mejor que te puede pasar es perder a gente que quieres pero que te hace mal. Quizás lo mejor del mundo es tener un gato. Tal vez crecer siempre duele.

miércoles 28 noviembre 2018

Ni un paso atrás.

Mientras mi gato me observa pienso en todo el tiempo que llevo sin escribir.

¿Por qué ya no lo hago? ¿Es la falta de tiempo? ¿La falta de lectores? ¿la inexistencia de inspiración? ¿la vida que pasa?. Supongo que los motivos son múltiples. Probablemente es como todo, cuanto menos lo haces más te cuesta. Y sin embargo me aferro a este rincón del ciber espacio. Este rincón que siento mío. Este diario que me ha visto crecer y llorar y sufrir y amar.

No pienso renunciar a él, aunque no lo cuide lo suficiente. No pienso perder mi historia y quien he sido, quien soy.

lunes 11 junio 2018

Arcoiris

Lo bueno de llorar mucho es que llega un momento en que la pena se acaba y no se puede llorar más. Las lágrimas tienen un efecto curativo, desinfectan, se comen la mierda putrefacta que nos ha infectado el corazón y cuando al final uno está limpio y vacío de ponzoña, uno está preparado para ser feliz.

Desde la distancia se aprecia mejor esa travesía en el desierto que casi acaba con uno mismo y comienzan las preguntas ¿por qué?, ¿por qué se toleró lo intolerable?, ¿de verdad el amor tiene que tener un coste tan alto?, ¿de qué manera hubiera podido hacer las cosas mejor?...

Los días malos siempre van a existir pero también los buenos. Porque al final, la vida sigue, aunque nosotros no nos demos cuenta.

viernes 23 marzo 2018

Día 1 después de A

Cada final es un nuevo comienzo. Me voy a tatuar esa frase (en varios sitios)

Mientras escucho música no deprimente mi mente repite frases positivas en bucle. La realidad es que pese a mi juventud ya he vivido muchos malos momentos y he salido victoriosa (y herida) de esos momentos.

No sé si me irá mejor o peor, lo que está claro es que lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. Y la verdad es que si te quedas con lo malo conocido, nunca tendrás la oportunidad de disfrutar de algo bueno.

jueves 22 marzo 2018

Zero

Empezar de nuevo.

Otra vez.

Vértigo.

miércoles 1 noviembre 2017

24 de Diciembre

Mi hermana mayor nació un 24 de Diciembre (funfunfun) y le dio una noche muy buena a mis padres. En mi casa el día grande de la Navidad es el 24, era cuando en mi casa se hacía la sopa de marisco de casa de mi abuela, se comía o bien, una carne al horno, o unas almejas. Al final, además de turrón, había tarta. Para ponerle la guinda al pastel, esa noche venía papá noel. Siendo ya adulta, he pensado que el que se celebrase papá noel en mi casa era para que no le cogiera manía a mi hermana.

Este año nos toca trabajar y pasaremos su cumpleaños juntas, como siempre y como siento que debe ser. No sé cómo explicar esto. A día de hoy no soy capaz de imaginar un 24 Diciembre sin ella. Somos Epi y Blas.

Es curioso como son las relaciones humanas, mi hermana y yo somos absolutamente diferentes, no nos entendemos, nos cuesta comunicarnos y nuestra visión del mundo es opuesta, pero sería capaz de hacer cualquier cosa por ella.

Ella nunca lo leerá, pero la quiero más de lo que cree.

lunes 30 octubre 2017

Disfraces

No me gusta disfrazarme, ni en carnaval ni en Halloween. Puede que sea mi absurdo sentido del ridículo, mi incapacidad para encontrar un disfraz o quizás que trabajando de cara al público llevo una careta todos los días.

La vida es un baile de máscaras y cada cual lleva la suya. En este mundo loco, saber si vas disfrazado de tigre o de cordero es una ventaja. Me considero una persona contradictoria. Un día creo ser más simple que el mecanismo de un botijo y al día siguiente me siento una caja puzle japonesa. A veces creo ser un gorrión con el alita rota que se ha caído del nido y necesita algodones y en ocasiones me siento fuerte como un escarabajo pelotero. Quizás es que cada día y dependiendo del reto soy una cosa u otra.

Lo que tengo claro de mi misma es que soy una superviviente ¿y tú? ¿qué eres?

miércoles 25 octubre 2017

Limpieza

Estoy haciendo limpieza, la que fue mi casa desde los 8 años va a dejar de ser mía. Vivimos mucho tiempo de alquiler y es el fin de una etapa. Se avecinan cambios y sobretodo toca deshacerse de trastos, papeles, juguetes, ropa y diversos objetos.

Hoy han caído tres bolsas de basura y una bolsa entera de ropa y voy a regalar un peluche que me encantaba. Lo que ha sido una mina de oro han sido mis diarios. Sí, he escrito muchos diarios, cartas, notas... (eso y las huchas son mi debilidad). En uno de ellos, con 9 años, hablaba de mi padre con muchas faltas de ortografía y un lenguaje impropio de mi edad.

Me pregunto si siempre he sido una vieja, incluso cuando era una niña, si siempre he pensado demasiado, si siempre he sido como soy. A lo mejor soy un baifo (cabra) muy obstinado.

sábado 14 octubre 2017

Chichitas.

No hay nada como encontrarte a tu dietista que has abandonado para volver a motivarte.

Soy una gorda.

viernes 13 octubre 2017

Thinking out loud

Siempre he sido una persona con exceso de pensamientos. Me salen por las orejas, además no tienen porqué ser coherentes, divertidos o inteligentes, son ideas, a veces absurdas, irracionales y emocionales. El problema es que últimamente pienso más y peor, me cuesta concentrarme y centrarme. Estoy en un momento de mi vida en el que yo ya no me veo capaz de hacer algo como aprender un nuevo idioma o sentarme a escribir como antes. Quizás es el momento de volver a entrenar mi mente.

Buenas tardes, cochinillos del averno.

jueves 12 octubre 2017

Cabo Verde

C

Esta primera semana de septiembre estuve en Cabo Verde, en tres de sus islas: Santiago, Sao Vicente y en Sal. He ido sola (me regalaron los billetes) y ha sido una gran experiencia. He coincidido con gente estupenda, gente autóctona y otros turistas. Podría contar muchas anécdotas, pero la que me apetece contar hoy tiene que ver con la imagen que veis.

En un principio yo fui a Sao Vicente porque quería ir a San Antao (hay que coger un ferry) pero tenía que levantarme a las 5:50 para ir, así que como estaba muy cansada pasé. Así que el día que iba a hacer otras cosas decidí subir a Monte Verde que no me parecía algo especialmente turístico y porque era salir de las playas. Llegar a Monte Verde para subirlo no era especialmente difícil, cogías un aluguer (o colectivo) que son furgonetas que van dando vueltas hasta que se llenan y te llevan de un sitio a otro. El mayor problema iba a ser la vuelta porque la opción era caminar sola por la carretera hasta llegar a la ciudad. Decidí que resolvería esa cuestión después.

Me preparo para la caminata, mi mochila con agua, cojo el colectivo y me planto en Monte Verde y comienzo a subir y caminar. En mi ascenso me di cuenta de que era la única persona blanca y mujer que hacía el bobo por ahí. Mientras subía todos los campesinos me saludaban y me animaban pero yo estaba asustada. Asustada porque era una blanquita sola y soy una cagona. Yo quería hacerlo pero no descartaba la posibilidad de acabar tirada en una cuneta caboverdiana. Cuando llegué a la cima me sentí muy orgullosa de mi misma, había logrado lo que me había propuesto. Me encantaría poder atesorar ese tipo de sentimientos, guardarlos en un tarro para los días malos, los días en los que el mundo me gana o cuando tengo la regla.

Bajé Monte Verde y me dispuse a ir caminando hasta Mindelo (la capital de la isla). La idea de ir caminando por una carretera de Monte Verde no me gustaba nada de nada, mi esperanza era que un colectivo pasase y montarme. Al final un camionero paró y se ofreció a llevarme y me sentí un poco entre la espada y la pared. El camionero parecía buena persona, pero no soy idiota, sé que es una locura montarme en un camión con un desconocido, lo que sucede es que soy una loca del higo. Me subí al camión y me llevó a mi destino. Nos comunicamos como podíamos pero entendí cuando me dijo que debía buscar a alguien para caminar y que él tenía dos niños.

Tengo un angelito de la guarda.

jueves 3 agosto 2017

Gatoz

Siempre he querido ser gato, no gato callejero, pero sí gato. La verdad es que me parecen preciosos, listos, graciosos, con mucho amor propio, flexibles, intuitivos y sospecho que perciben cosas que a los humanos se nos escapan. No sé si sería otro animal, lo que está claro es que llevo bastante mal ser humana. Ser persona es un mojón (perdónese mi lenguaje soez). Cuando eres persona hay un inherente deseo de mejorar, un intento de superar el egoísmo, ganas de ser buen hijo, hermana, amiga, pareja...

Todo esto viene porque odio ver a la gente sufrir y menos cuando es gente que quiero y que se merece ser feliz. Viene de que a eces por más que intento hacer las cosas bien, me equivoco y que me cuesta poner límites. Por más que quieras a una persona hay que plantarse y qurese mucho a uno mismo. Encontrar tu propia voz y decir lo que piensas y sientes es un acto de amor propio.

Si pensamos en cómo nos educan nos damos cuenta de que nos enseñan lo contrario, a pedir permiso para hablar, a no destacar, a no salirnos de la mediocridad, nos enseñan que lo que pensamos y sentimos necesitamos sólo es válido si alguien nos da su aprobación.

Quizás, deberían enseñarnos a ser más gatos.

jueves 20 abril 2017

Where is Antonio Orihuela?

Necesito a Antonio Orihuela en mi vida, necesito de su inspiración, de su voz mientras recita sus poemas, de su aspecto bohemio, de su capacidad de hacerme sentir acompañada en mi soledad.

Llevo una temporada revuelta, hasta arriba de trabajo, cansada, comiendo y durmiendo mal, estresada y muy malhablada. En el trabajo me regañan por no ir maquillada y llevo unos días haciéndolo (no para evitar la regañina) sino porque tengo muy mala cara. Debería preocuparles que me pinte porque significa que algo no va bien.

Mi trabajo y yo tenemos una relación amor - odio. Hay momentos muy buenos pero también momentos muy malos. ¿Mi trabajo me está matando? ¿Ser adulto es esto? ¿Ahogar mi creatividad entre dosis de realidad es lo que se supone que debo hacer?

Buenos días desde el infierno.