Léeme los labiosLéeme los labios

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jueves 20 abril 2017

Where is Antonio Orihuela?

Necesito a Antonio Orihuela en mi vida, necesito de su inspiración, de su voz mientras recita sus poemas, de su aspecto bohemio, de su capacidad de hacerme sentir acompañada en mi soledad.

Llevo una temporada revuelta, hasta arriba de trabajo, cansada, comiendo y durmiendo mal, estresada y muy malhablada. En el trabajo me regañan por no ir maquillada y llevo unos días haciéndolo (no para evitar la regañina) sino porque tengo muy mala cara. Debería preocuparles que me pinte porque significa que algo no va bien.

Mi trabajo y yo tenemos una relación amor - odio. Hay momentos muy buenos pero también momentos muy malos. ¿Mi trabajo me está matando? ¿Ser adulto es esto? ¿Ahogar mi creatividad entre dosis de realidad es lo que se supone que debo hacer?

Buenos días desde el infierno.

viernes 24 marzo 2017

Hace mucho mucho tiempo

Hacía mucho que no escribía y tengo miles de excusas, principalmente trabajo, pero son todas mentirijilla, al final no escribo porque me da pereza.

He vuelto de mis vacaciones hace poco, y gracias a la maravilla del facebook, he comparado las fotos de este viaje con las fotos del viaje a Tailandia y me veo tan mayor. El tiempo pasa tan rápido y no nos damos cuenta, no me doy cuenta. Parpadeo y tengo arrugas, canas, una panza muy fea y un reloj biológico.

A mi alrededor mis amigas se han casado y están preñadas y yo tengo el mismo trabajo, ya no tengo gatos y he sufrido en mis carnes una subrogación y dos accidentes de tráfico.

Lo único que permanece inalterado en mi vida son mis ganas de viajar, mis deseos de ir más lejos, mi pasión por volar. Me gustan los aviones, me gusta lo que implica que un armatoste que pesa no sé cuántas toneladas surque el cielo.

Desde este pequeño rincón perdido en el ciberespacio quiero pediros que ya que vamos a envejecer que lo hagamos dignamente, disfrutando nuestro camino hacia la muerte.

miércoles 11 enero 2017

El Reino De Lahoz En Problemas

Empecé a escribir un cuento esta tarde, el ordenador se reinició sólo y se ha perdido todo, ahora mismo ponerme a escribir me da una pereza horrorosa.

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sábado 17 diciembre 2016

Tres

Tres almas, la tuya, la mía y la nuestra.

jueves 15 diciembre 2016

Dos

Dos almas que se separan, dos manos que se desentrelazan, dos corazones que se rompen.

miércoles 14 diciembre 2016

Uno

Una frase al día para abrir mi alma, para atraerles al lado oscuro.

domingo 20 noviembre 2016

Entre Erizos Anda el Juego

Los erizos son adorables, aunque ellos no se den cuenta. Tienen púas, pero también un halo de adorabilidad que ha hecho que ahora la gente les quiera como mascotas. Pinchan, pero son redonditos y graciosos ¿quién no querría un erizo en su vida?. Pues probablemente otro erizo.

Érase que se era, una eriza llamada Erika. Erika era una eriza común europea que vivía en España. Vosotros no lo sabéis pero si un erizo quiere pasar a ser considerado adulto debe realizar un viaje. Debe realizar un camino y superar una serie de obstáculos (en realidad no son eso del todo, pero cuando eres un erizo pequeño hay cosas que parecen un mundo). Erika decidió que haría el camino desde la finca Torrejón hasta Alba de Tormes, primero debería atravesar un valle, una vez hecho debía cruzar un río, subir una montaña y después cruzar el puente hasta el pueblo.

Nuestra pequeña (pero valiente) protagonista se despidió de sus papis y sus hermanitos, todos estaban muy preocupados pues hacer el periplo implicaba enfrentarse a muchos peligros. Tras olisquearse con amor y hacerse cosquillas con las púas se dijeron adiós y dio su primer paso camino a la madurez.

En principio el valle era algo fácil, casi no había probabilidades de interacción con los humanos, la hierba era alta con lo cual determinados predadores no tenian porqué verla, pero daba miedo, se sentía tan expuesta y blandita ¿servirían sus púas para algo llegado el momento?. Mientras caminaba todo eso pensaba y tan absorta estaba que no veía lo que había a su alrededor y lo que había era una mañana maravillosa de primavera, alguna que otra mariposa, florecillas silvestres y algunas vacas que la ignoraban mientras devoraban el pasto. Tampoco vio al perro pastor hasta que fue demasiado tarde. Se quedó petrificada cuando vio al enorme mastín, con su enorme y húmerdo hocico y lo que es más importante, con su enorme curiosidad. Instintivamente se hizo una bolita y sus poderosas púas le dieron un susto al perro. ¿Quién iba a decir que una bolita como ella tenía tanto poder?. Una vez espantado al perro decidió acelerar el paso y concentrarse en lo que había a su alrededor. Así, un ratito corriendo y otro caminando llego al río.

El río era un problema, sus papis le habían dicho que necesitaría agudizar su ingenio. Se sentó un momento en la orilla y decidió observar qué pasaba por allí. Dentro del río había peces que nadaban pero ella no sabía nadar. Los patos tenían esas patas tan chachis para chapotear y encima las plumas parecían calentitas. Entonces vio a unos humanos en un barco, era de madera y ellos remaban, era una solución aunque ¿tendría ella fuerza suficiente para cruzar la corriente? Enseguida se dio cuenta de que necesitaba dos cosas, un trozo de madera y un compañero. Miro a izquierda, había un sapo que la ignoró. Miró a la derecha había un cangrejo de río con mucha mala leche en sus pinzas. Miró arriba y se encontró una paloma con incontinencia y entonces miró abajó y vio un escarabajo. El escarabajo estaba cabizbajo y con mucha prudencia Erika le preguntó por qué. Resulta que Eduardo tenía que cruzar el río porque se había olvidado el regalo para su mami en el otro lado. La eriza necesitaba un compañero pero ¿podría ese ser tan pequeño remar? Pues resulta que sí, Edu, pertenecía a una especie de escarabajo que tiene muchísima fuerza, así que no era sólo ideal para remar sino que además le ayudó a construir una barca segura para ambos. Gracias a que trabajaron en equipo llegaron sin un rasguño y sin afilar las púas. Erika estaba tan contenta que deseaba abrazar al escarabajo pero consciente de que podía dañarle le dio la patita y continuó con su periplo.

Ya habían pasado varias horas desde que había comenzado su camino así que decidió parar y comer algo. El asunto de la montaña era un tema complicado. O bien hacía noche en la montaña o encontraba una manera de llegar más deprisa. Animada por lo rápido que había sido cruzar el puente comenzó a buscar un medio de transporte. Empezó a ponerse nerviosa, no se le ocurría nada y su patita comenzó a tamborilear mientras respiraba con cierta dificultad y cuando estaba a punto de llorar vio unos ojos curiosos que la miraban. Entonces se dio cuenta, había un gato, más concretamente una gatita pequeña, algo sucia y negra como tizón. La gata que se llamaba Tina, se acercó poco a poco y se sentó a observarla. Por algún motivo la gata no le daba miedo, se miraron con complicidad. Tina sacó la patita y le dio en la nariz y ambas rieron. Erika le pidió el favor a Tina de llevarla cual pony y la mininó aceptó, a cambio le pidió que la ayudase a enconrar algo que comer. Así que Tina y su jinete comenzaron su periplo. Por el camino cantaron canciones de Britney, hablaron de las series japonesas que a Erika le gustaba ver y de lo difícil que es ser erizo y gato. Casi habían terminado su caminata por la puñetera montaña cuando Erika se dio cuenta de que no iba a dar tiempo. Lo habían intentado pero necesitaban un refugio, un sitio donde descansar, comer algo y no pasar frío. Tina con su vista de gata poderosa, encontró un agujero con ramitas de brezo y un trozo de tela. Ahi se sentaron a descansar y la pequeña erizo le dio un cachito de su diminuta comida. La gata se enroscó y a su lado se tumbó la erizo, con mucho cuidado y mucho miedo, no quería herir a su recién encontrada amiga. Poco a poco sus respiraciones se acompasaron y se hicieron más profundas hasta que las dos cayeron como si hubieran sido abatidas por un francotirador.

A la mañana siguiente Tina se despertó temprano a buscar algo de comida, sus tripas rugían y no quería despertar a nuestra protagonista, cazó a un ratón, se lo comió con mucho gusto y volvió a su guarida donde Erika remoloneaba en la manta, haciendo la croqueta, era una imagen adorable, pero el destino aguardaba a la erizo. Finalmente, después de dos horas de caminar, descendieron el último tramo de montaña y llegaron al momento crucial, el puente que llevaba a Alba de Tormes. Para llegar a él había que cruzar una carretera y luego para atravesarlo había que sortear a muchos humanos. Humanos grandes y pequeños, algunos con mascotas, otros con bicicletas... Era algo que debía hacer sola, lo sentía en sus tripas, como el miedo, así que se despidió con un beso de esquimal de Tina y se sentó a analizar la situación. Observó que los humanos cuando querían llegar al puente y no iban en coche esperaban que un muñeco se pusiera en verde, cuando el muñeco cambiaba los coches volvían a rugir. La clave era saber si le daría tiempo a cruzar, sus patas eran cortas, pero creía que podría llegar. El segundo problema era pasar de un lado a otro. Los perros eran peligrosos, si un humano la veía a lo mejor trataba de atraparla. Decidió que lo que no se podía ver no se podía coger y eso implicaba esperar a que fuera de noche primero y segundo ir por el borde del puentecito. La gente normalmente no miraba por la barandilla, y además, ésta tenía una barra por debajo por lo que los perros no podrían morderla, aunque sí echarle la pata.

Mientras esperaba los nervios se apoderaban de ella, y volvió el tic a su patita que tamborileaba sobre el suelo. Por fin empezó a oscurecer, se puso a estirar y a calentar los músculos, un tirón cruzando la carretera sería fatal y cuando se sintió preparada se puso en posición. Tres, dos, uno y el muñeco se puso en verde, corrió y corrió, corrió tanto que le quemaban los pulmones esquivando pies humanos, faltaba poco, poquísimo para llegar cuando vio que el muñeco cambiaba y cerrando los ojos pensó en su madre y que tenía que lograrlo y de donde no había nada sacó fuerzas para un último esprint. Y lo logró, lo logró y cuando alcanzó un sitio seguro se dejó caer y respiró. Después de recuperar el aliento se concentró. Quedaba una última cosa, no era difícil comparado con lo que acababa de hacer pero necesitaba hacerlo bien. El hueco que le quedaba era pequeño y un movimiento en falso podía hacer que se cayera del puente. Se acercó, con las púas tiesas de la concentración y se pegó al filo. Avanzaba lenta pero segura y alternaba las miradas al vacío con las miradas al camino que se le antojaba eterno. Paso a paso fue avanzando, no se detuvo, sabía que estaba cerca de su meta, sabía que podía hacerlo, sabía que estaba cansada y hambrienta pero sobretodo sabía que debía finiquitar la tarea. Así que cuando por fin llegó simplemente lloró, lloró como sólo una eriza sabe hacerlo.

Esta es la historia de una eriza que no se rindió y que por eso llegó a ser adulta. Aprendió que el camino es difícil y que a veces hay que pedir ayuda, aprendió que se pasa miedo y también que las púas, además de para pinchar sirven para demostrar afecto.

jueves 27 octubre 2016

Halagos

Los cumplidos ¿tienen que ver con nosotros o con quien los realiza?

Si alguien me llama guapa no significa que lo sea, significa que entro en los estándares de belleza del que me lo dice, es más, yo me puedo sentir del mordor más profundo. En ocasiones es importante ser capaz de tomar distancia, para lo bueno y para lo malo. Cuando alguien nos dice algo malo también dice mucho sobre la persona que nos lo dice, cuando nos llamen malos, gordos o feos.

Esto que tengo interiorizado mentalmente no lo tengo en absoluto grabado en mi corazón, que al final es lo que cuenta porque considero bastante emocional. No importa que mi cabeza diga cosas sensatas cuando mi corazón se enfada. Sé que pueden sonar a divagaciones pero es importante, marca la diferencia, quizás es el impulso que necesitamos para dejar de depender de los ojos ajenos y mirarnos con los nuestros.

lunes 17 octubre 2016

Oui Oui

He dado mi primera clase de francés (el idioma, no me seais cochinillos), hoy iba a dar la segunda pero mi profesor está malito y lo hemos dejado para mañana. Mi profesor es un ser humano peculiar, me dijo que me daba clases porque cree que se me va a dar bien, él es tan buen profesor que elige a sus alumnos. Lo de que es buen profesor me lo dijo él, también fardó de haber publicado un libro. Estoy ilusionada, pero le tengo tanta manía a los gabachos...

Ayer no fue un mal día en el curro, hubiera sido bueno si no hubiera tenido que quedarme más tiempo por marrones varios. Hoy está previsto que sea un día de mierda, de auténtica y tremenda mierda y no me apetece nada. Hoy es el típico día en el que me encomiendo a la fortuna para que me toque la lotería.

Buscar el equilibrio es necesario pero difícil. Aprender a ser críticos pero también indulgentes con nosotros mismos. Ser exigentes pero aprender a parar. Comprometernos con las cosas pero saber desconectar, y en eso estoy yo. Relacionado con el trabajo, llevo unos días teniendo que hacer de mala y eso no me gusta, me hace sentir incómoda, hago lo que tengo hacer pero es una mierda. Me llevo el trabajo a casa, aunque al no ser importante debería ser capaz de olvidarme de todo tal como salga por la puerta.

Os dejo que tengo que seguir divagando.

martes 4 octubre 2016

Mi tarea I

Mi tarea para hoy será reconciliarme conmigo misma, una tarea hercúlea, si se me permite la apreciación.

domingo 2 octubre 2016

Domingo de Dios

El título me hace reír, chistes privados que tiene una, personalidades múltiples que caben en este cuerpecito que mi madre parió.

Para mí es el último día de la rotación de esta semana y estoy deseando ir a trabajar para irme ya. He comido demasiado y la verdad es que la idea de lidiar con seres humanos, cuando lo que deseo es echarme la siesta, es todo menos apetecible, pero la niña (yo) tengo gustos caros y vicios que no se pagan solos.

Como trabajadora pringada me da mucha pena la gente que tiene que trabajar los festivos, en serio, no está pagado, me parece mal que las grandes superficies abran ya los domingos en todas partes, sé que mucha gente no estará de acuerdo conmigo, pero tenemos derecho a tener vida, los domingos deberían ser para hacer lo mínimo posible, sólo emergencias.

Queridos lectores y no lectores, tumbaos y tocaos los genitales a dos manos, hacedlo por vosotros y por vuestros compañeros, hacedlo por mi.

viernes 30 septiembre 2016

V de Vendetta en viernes

Ahhhh los viernes, ese día maravilloso, para los que trabajan no sé en donde, yo soy una pobre pringada que trabaja a turnos.

Llevaba una temporadita bastante baja de moral, así que me he decidido a cambiar algunas cosas para intentar sentirme mejor. Una de esas cosas es aprender un idioma, creo que es un reto, a mi me encanta chapurrear palabros en otros idiomas y a lo mejor me ayuda a desconectar, porque prácticamente lo único que hago es trabajar e ir al gimnasio.

También he vuelto a comprometerme en serio con el gimnasio, ahora que ya no me duele el culo de caerme por las escaleras y que parece que mi espalda va mejor (aunque no pienso abandonar a mi fisio).

La vida es complicada y además la hacemos complicada y supongo que yo en eso tengo un máster, por eso, mi objetivo vital es agotarme tanto que no tenga fuerzas para pensar y tratar de trabajar conmigo misma.

Seguiremos informando.

domingo 18 septiembre 2016

Eso

Ahhh la la magia de internet, la escoria que no quieres que te lea lo hace y el ser humano que deseas que lo haga para que sepa y entienda ni recuerda el nombre de tu blog.

Puto internet y putos blogs.

Me estoy haciendo mayor, o quizás ya lo sea.

sábado 17 septiembre 2016

>:(

Te haces mayor cuando el cerebro es capaz de enmudecer al corazón.

Que complicado es ser adulto, que duro asumir que a veces hablar no sirve para nada, al menos nada bueno.

Que horror más horroroso aprender a rendirse.

Que pena cuando lo silencios nos ahogan.

Que innecesario se vuelve sentir y que indespensable aprender a fingir.

Que asco.

jueves 15 septiembre 2016

Renada

Estoy en muerte cerebral.

Hoy estoy vaga, vaga, vaga... no sé si es que estoy premenstrual, si es la depresión postvacacional, que estoy más gorda o que necesito chocolate, pero la verdad es que estoy perrísima.

En esta mañana de nada mental, donde mis actividades han consistido en ver la tele (El programa de Ana Rosa y L.A. Ink) y jugar a una especie de Candy Crush con Sailor Moon, dejo que los minutos pasen perezosamente. Es un placer de las vacaciones, simplemente dejar la vida pasar. Siempre hay que hacer cosas, estar activo porque si no lo haces estás malgastando tu vida. ¿Qué pasa con soñar, pensar, descansar, imaginar, dormitar...?

Hoy sería un gran día para que lloviera, así tendría excusa para quedarme en la cama, echo de menos a mis gatos.